CorreKiminos… mik, mik

Kimi Raikkonen

Estaba difícil: Kimi tenía que ganar, esperar que Alonso quedase más atrás de la segunda posición y que Lewis quedase más allá de la posición número 6. Pero aún así, el grandísimo Kimi Räikkönen, gracias a lo sucedido en la última carrera de Brasil: el(los) incidente(s) de Hamilton, la incapacidad de Alonso para conseguir ser segundo y la gran victoria de Kimi; lo ha conseguido: Es el nuevo campeón del mundo de F1.

La verdad es que ha sido una temporada atípica, en la que se ha hablado más de las cosas que han pasado fuera de la pista que de las que han pasado dentro. Se ha hablado de todo y mucho, pero sobre todo se ha hablado de una cosa: la lucha dentro del seno de McLaren-Mercedes. Por un lado Alonso y su supuesta posición de líder en la escudería (aunque McLaren siempre ha dejado claro que sus dos corredores son el número uno), por ser el vigente campeón, y por el otro Hamilton y su patrón-amigo Ron Dennis. A parte de esto, tanto la prensa española (T5 en cabeza) y como la prensa inglesa, se han pasado toda la temporada echando leña al fuego para avivar las llamas. Todo ello ha traído a la mente de los fanáticos de la F1 aquellas luchas encarnizadas entre Senna y Prost, cuando compartieron y no equipo.

Independientemente de que parte tiene la razón (creo que todos exageran un poco y creo que ninguna de las dos partes se libra), lo que está claro es que este año ha ganado el mejor pilotos y no el más regular, algo que la actual puntuación de la F1 fomenta.

Tras varios años dando tumbos en McLaren, con temporadas realmente brillantes y otras verdaderamente nefastas, este año Kimi abandonó McLaren para irse a Ferrari e intentar cubrir el hueco dejado por el «gran» Michael Schumacher. La temporada comenzó bastante bien para él con su victoria en el gran premio de Australia, pero pronto comenzaron los problemas y los viejos fantasmas comenzaron a aparecer: su supuesta agresividad a la hora de conducir pasa factura a sus monoplazas y es por ello que no obtiene grandes resultados. Pero poco a poco, Kimi ha conseguido darle la vuelta a la tortilla, y lo que es más importante: conseguir por fin, ganar el campeonato de F1.

La temporada que viene promete y mucho: con un Kimi con la moral por las nubes, con un Alonso tan competitivo como siempre (siempre y cuando tenga un coche competitivo), BMW con Heidfeld y Kubica y los nuevos valores en alza como son Hamilton y Vettel (a ver si alguno de los grandes se fija en él).

Zorionak iceman

Y a celebrarlo como tu sólo sabes: con una trompa de puta madre.